Datos provenientes del Observatorio Argentino de Drogas (SEDRONAR) revelan que 7 de cada 10 personas que consumieron cocaína, recaen. Junto con el consumo de alcohol (10%) y comida (53%), la droga constituye una de las mayores adicciones en la Argentina.
El 48% de los que consumió cocaína en el último año tiene problemas de adicción. Entre los jóvenes, el porcentaje llega al 50. En sinto nía con la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, es importante implementar consejos a las empresas para contribuir a mejorar las políticas en sus procedimientos de Medicina Laboral.
Es importante entender que en la sociedad las drogas forman parte de la lista de los consumos habituales de más de media población adulta y de consumo de explotación en los adolescentes. Si bien las diferentes sustancias fueron cambiando a lo largo de la historia, la causa del consumo sigue sin poder interpretarse. Psicólogos, toxicólogos y sociólogos expresan diferentes causas, pero aun no se ha podido descifrar porque el sufrimiento humano encuentra consuelo en un salvataje químico.
Es fundamental que la empresa bregue por una política de salud de alcohol y drogas, para lo cual debe aspirar a ejecutar sus actividades empresariales libres de todo riesgo medioambiental o peligro que afecte la salud de sus trabajadores. Estos deben desarrollar sin que exista un factor que altere su comportamiento, considerando que el consumo de alcohol y drogas constituye un riesgo para la salud e integridad física de ellos y de los equipos y/o procesos confiados a su cargo.
Los programas preventivos de consumo de droga y alcohol, en su mayoría, contempla la toma de muestras (orina o saliva) para detectar el consumo en los trabajadores. Sin embargo, la legalidad de estas prácticas radica en que deben estar incluidas en el reglamento interno de la empresa, donde se estipulen las obligaciones y prohibiciones que justifican el control de drogas y alcohol. En este reglamento, también deben explicitarse los procedimientos del muestro y su periodicidad, La experiencia indica que a mediada de avanzan estas prácticas los empleados incorporan hábitos saludables y mejoran su calidad de vida.